Es un hecho que el Universo mueve sus hilos de formas inesperadas y sorprendentes...*
domingo, abril 10, 2011
No es divertido no tener un manual para educarte.
Querido Blog, vengo acá porque no tengo con quien hablar. Exactamente así como suena, muero de hambre, pero tambien de urgencia de hablar.
Hoy es el día que debe marcarse como el primero que Iker no llega a dormir a casa sin permiso. No es que haga el drama, pero apenas tiene 6 y por aburrida que sea, es esta su casa. Y no quiero hacer drama, porque en serio no me toca, pero sumado a eso, es la primera vez que Iker se va a la calle con sus tios sin pedirme permiso. Y apenas tiene seis y estoy muy asustada, porque ante estas cosas como casi siempre, estoy sola.
Fuí yo quién le enseñó a Iker a comer con cubiertos. A beber de un vaso. A decir las palabras correctas. A confiar en la gente. Tambien he sido yo quien le enseñó a desconfiar. Fuí yo quien le quitó el pañal un día y de pronto, del mismo modo que el biberón. Fuí yo quien se emocionaba escribiendole y leyendole cuando era un bebé. Fuí yo quién le explicó el divorcio. Fuí yo quién le explicó el amor. Soy yo quien responde las preguntas difíciles. ¿porqué ya no quieres a papi? ¿porqué no podemos estar juntos de nuevo? ¿a que velocidad viaja el calor? ¿si subimos a un mono a una montaña, vive más tiempo que nosotros? ¿porque últuimamente estás más preocupada?
Y no me gusta que se vaya sin permiso. Sólo porque soy su madre. Y yo lo ordeno. Lo ordeno llorando, pero lo ordeno.
Hasta hoy creí que compartir las vivencias y anécdotas de Iker harían que yo las recordara más. Puedo hacer un poco de memoria y me veo contándole a su papá, a mi mamá, a mis hermanos, a mis amigos, en el tuiter, en el facebook, a mis novios, a sus maestros, lo maravilloso que es Iker. Lo divertido. Lo listo. Lo poeta. Lo conquistador. Lo lógico. Lo brillante.
Y digo hasta hoy, porque he comprendido algo: Iker y yo tenemos un lenguaje encriptado. Como código binario que sólo entendemos él y yo. Ni a su papá -que parece importarle más un largo cúmulo de rencores caducados que verlo crecer- ni a los abuelos que ya llevan decenas de nietos en el haber, que ya no es novedad un nieto listo más. Ni a mis hermanos, que por su cuenta, tienen al hijo más inteligente siempre. ni a mis novios, que terminan encariñandose y padeciendo doble la ausencia, cuando se acaba la cercanía. Ni a sus maestros de escuela pública, sobrevaluada venida a menos. Y donde puedo gritar que tengo al hijo más maravilloso del mundo, es donde casualmente, el mensaje no tiene destinatario.
Ya te largaste pues, sin permiso a la calle, dormiste en la casa de aquí enfrente, que por muy enfrente que esté, no es tu casa. Ya me dijiste de rápido por la mañana que me quieres, que te limpias la nariz llegando a la casa de tu tía. Y que me encabrono por supuesto. Porque apenas tienes seis años y aunque sepas perfecto lo que quieres, AÚN NO PUEDES DECIDIR. Y que me pongo a llorar. Porque soy tu madre cabrón. Aunque no sea tan divertida como esos primos tuyos del carajo. Soy tu madre. Aunque te obligue a lavarte las manos a base de sermones sobre las bacterias y la salmonela y los antibióticos y las plantas medicinales. Aunque termines haciendome caso, más por tedio que por interés.
Me pongo a llorar porque no sé que te voy a decir cuando vuelvas. Porque TIENES SEIS AÑOS apenas, no puedes tomar estas decisiones aún COMPRENDE. Pero tampoco puedo obligarte a quedarte, no soy tan divertida como esos maravillosos legos gigantes, ni como esos carajos primos tuyos, ni me atrevo a aventarme de la patineta como ellos, ni ignoro que estás picandote la nariz. O besando al perro, porque pues, soy tu madre. Y todas las mamás que conozco, por muy alivianadas que sean, nunca serán tan divertidas como los primos o los amigos.
No sé que voy a decirte cuando regreses. Tal vez ni sepas que lo que acabas de hacer no está bien y me ha sumido en la más de las confusiones.
Regañarte
Invitarte
Hacerte sentir culpable
Chantajearte
Explicarte (de nuevo)
Castigarte
Ignorarte
¿dónde dejaste el manual cuando juraste enseñarme a ser una buena maldre?
Y bueno, de nuevo te doy forma, como siempre, desde que eras bebé, he sido yo la única que le ha metido mano a tus ideas y a tu forma de ver la vida y a tus lecturas. Es pues, responsabilidad mía, el gran ser humano que eres.
Que aunque aburrida, tu madre.
Aivianada, tambien muy encabronada. Pero no contigo. Es conmigo. Es que a veces me da pena que tu sepas más de la vida que yo.
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1 Hojas en el viento:
¡Hola! leyendo respecto a tu niño casi casi puedo ponerme en tu zapatos. Aunque no tengo hijos aún, me preocupa sobremanera que cuando los tenga no tengo experiencia en el proyecto.
Me agobia el pensar que todo el mundo te quiere transmitir su "sabiduría" pero si es como los "dicen", "por ahí leí", "pues una amiga le paso e hizo esto" entonces su madre y yo estaremos jodidos porque nadie puede aprender de eventos ajenos.
Es tangible el amor que le tienes y la preocupación que como madre tienes por él. Gracias por compartir. Es maravilloso el poder tener estos medios como catársis ;) y además poder influenciar positivamente a partir de una experiencia personal.
Saludos
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